Damas de Devoción

Dentro de la Muy Ilustre Cofradía Penitencial de Nuestra Señora de la Piedad, la figura de las Damas de Devoción, conocidas popularmente como manolas, ocupa un lugar especial. Su origen hunde sus raíces en la antigua costumbre de acompañar a las imágenes sagradas en señal de respeto y luto, aportando solemnidad y elegancia a las procesiones de Semana Santa.


La vestimenta característica de la manola —mantilla negra, luto riguroso y peineta— constituye un símbolo inconfundible de respeto y devoción, que no solo embellece los desfiles procesionales, sino que también transmite un profundo testimonio de fe.


A lo largo del año, la sección de Damas de Devoción mantiene viva esta tradición en un clima de cordialidad y hermandad. Realizan talleres de colocación de mantilla, donde las más veteranas transmiten sus conocimientos a las más jóvenes, asegurando la continuidad de esta seña de identidad tan vinculada a la cofradía. Además, comparten comidas y otras actividades que fortalecen los lazos entre sus integrantes.


Las Damas de Devoción son, así, un ejemplo vivo de compromiso, fe y fraternidad, que engrandecen la vida de la cofradía y contribuyen a mantener el espíritu de respeto y solemnidad que caracteriza a la Semana Santa vallisoletana.


0

Subtotal