
El Santísimo Cristo de la Humildad, conocido también como Cristo de la Caña o Cristo del Gallo, ocupa un lugar especial en la devoción de la Muy Ilustre Cofradía Penitencial de Nuestra Señora de la Piedad. La imagen fue encargada al escultor José de Rozas por 100 ducados y su escenografía original incluía un “gallo”, en referencia a las negociaciones de San Pedro, evocando un momento clave de la Pasión de Cristo.
Tras un período fuera de la cofradía, en 2015 la imagen fue recuperada para su culto y, en 2016, se incorporó a la planta procesional de la cofradía en la noche del Miércoles Santo, acompañando a los pasos “De la Cruz a María” y al paso titular de la Santísima Virgen de la Piedad.
Debido a la desaparición de la Iglesia de San Antonio Abad, la imagen ocupó hasta 2016 un lugar destacado en el Santuario Nacional de la Gran Promesa, hasta su traslado definitivo a la Sede Canónica de la Cofradía. Desde entonces, su culto ha vuelto a ser central en la vida devocional de la cofradía, congregando la fe y la admiración de todos los cofrades y fieles que se acercan a venerarla.
El Santísimo Cristo de la Humildad es, así, un símbolo de la devoción y el compromiso de la cofradía, recordando la pasión de Cristo y fortaleciendo la fe de quienes participan en los actos y procesiones de la Semana Santa vallisoletana.

