
A lo largo de su historia, la Muy Ilustre Cofradía Penitencial de Nuestra Señora de la Piedad ha tenido diversas sedes, cada una con un significado histórico y artístico que refleja la devoción y el compromiso de sus miembros a lo largo de los siglos.
Convento de la Merced Calzada
Ubicado en la calle homónima, este convento de antigua fundación albergaba numerosas capillas pertenecientes a familias destacadas de Valladolid. Durante obras de rehabilitación se descubrió un esqueleto con los atributos de caballero de la orden, conservando barba, cabello y armadura intactos, lo que causó gran admiración. Su portada mostraba una fachada clasicista similar a la actual Iglesia de las Angustias, y en su interior destacaban imágenes de la Virgen de la Merced y santos mercedarios, así como de San Pedro Nolasco y San Pedro Pascual. Tras la exclaustración de 1836, la iglesia fue derribada para abrir la calle, mientras que el convento permaneció en pie hasta fechas recientes.
Iglesia de San Antonio Abad (“San Antón”)
Primitivamente ligada a un hospital para enfermos de cáncer y otras enfermedades cutáneas, esta iglesia fue construida gracias a la generosidad de Francisca de Taxis. Entre 1572 y 1574 se realizaron importantes modificaciones bajo la dirección del arquitecto Juan de la Vega. La inscripción en la cornisa del templo atestigua su dedicación “A honra y gloria de Dios para su servicio y por devoción del glorioso San Antonio”. Finalmente, la iglesia fue demolida en 1939, dando paso a un edificio que hoy alberga el Teatro Cervantes.

Iglesia de Nuestra Señora del Rosario (Rosarillo)
Formando parte del antiguo Hospital de San Cosme y San Damián, esta iglesia fue construida a comienzos del siglo XVII bajo el patronato del rey Felipe III. Su portada renacentista, actualmente en el Palacio de Villasante, fue relacionada con Juan de Nates. En su interior se conservaban numerosas capillas y retablos, incluyendo el retablo mayor coronado por un Calvario y obras de Pedro Sierra trasladadas posteriormente al Colegio de las Jesuitinas. Actualmente, la iglesia permanece cerrada al culto.
Convento de las RR.MM. Descalzas Reales
Durante el siglo XX, en dos ocasiones, la Cofradía se trasladó a este convento debido a obras en la iglesia de San Martín: primero por el derrumbe de la bóveda en los años sesenta y más recientemente durante su restauración. Fundado en Villalcázar de Sirga en 1550 y trasladado a Valladolid en 1552, el convento pertenece a la Orden de las Franciscanas Descalzas de Santa Clara de Nuestra Señora de la Piedad. Destaca su retablo mayor realizado por Gregorio Fernández, Juan de Muniátegui y Santiago Morán, así como un claustro de orden toscano, el pozo central y la sala “De Profundis”. Además, conserva la única colección en España de la pintura de la Escuela Toscana, donada por la Reina Margarita de Austria.
Estas sedes anteriores reflejan la riqueza histórica, artística y devocional que ha acompañado a la Cofradía a lo largo de los siglos, consolidando su presencia y compromiso con la comunidad vallisoletana.

